but that prosperity was written in banking balances. Fifteen years ago it might not have been possible to judge him thus calmly, because then he represented in the public mind, more than any individual does today, the concentrated power of the financial group. Their prosperity was his first care, possibly because he believed that their prosperity was also the country’s.
Era un hombre así, pues, el que acudió al señor Warburg en busca de consejo. Las labores del senador Aldrich abarcan muchos volúmenes de material arduo y la apelación del senador Aldrich al señor Warburg constituyó un altísimo cumplido a la calidad de la mente y la experiencia financiera de este último —dando por sentado, por supuesto, que el consejo del señor Warburg no le fue impuesta al comité de Aldrich por los intereses monetarios de Nueva York.
En su testimonio, el Sr. Warburg no lo contó todo.
La omisión, sin embargo, fue suplida por un artículo en Leslie’s Weekly en 1916, cuyo autor era B. C. Forbes.
Es una historia de la que Current Opinion dijo: