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nydus/A Study in ScarletPublic
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V. Los Ángeles Vengadores

resplandecientes, pero era evidente que no la habían atendido desde su partida. El mismo silencio sepulcral seguía reinando por todas partes. Con sus temores convertidos ya en certezas, se apresuró. No había ninguna criatura viviente cerca de los restos del fuego: animales, hombre, doncella, todos habían desaparecido. Estaba demasiado claro que durante su ausencia había ocurrido un desastre repentino y terrible, un desastre que los había abarcado a todos y que, sin embargo, no había dejado rastro tras de sí.

Aturdido y anonadado por este golpe, Jefferson Hope sintió que la cabeza le daba vueltas y tuvo que apoyarse en su rifle para no caerse.

Era, sin embargo, un hombre esencialmente de acción, y se recuperó con rapidez de su momentánea impotencia. Agarrando un trozo de madera medio consumido de la hoguera humeante, sopló hasta avivar una llama y procedió con su ayuda a examinar el pequeño campamento.

El suelo estaba completamente pisoteado por cascos de caballos, lo que demostraba que un numeroso grupo de jinetes había alcanzado a los fugitivos, y la dirección de sus huellas indicaba que después habían regresado hacia Salt Lake City.

¿Se habrían llevado consigo a sus dos compañeros? Jefferson Hope casi se había convencido de que así debía de ser, cuando su vista tropezó con un objeto que hizo que cada nervio de su cuerpo vibrara en su interior.

A poca distancia, a un lado del campamento, había un montón bajo de tierra rojiza que con seguridad no estaba allí antes. No cabía duda de que se trataba de una tumba recién cavada.

A medida que el joven cazador se acercaba, percibió que se había hincado en ella una estaca, con una hoja de papel sujeta en la horquilla de su extremo hendido. La inscripción en el papel era breve, pero iba directo al grano:

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