mi coche, y a veces a pie, pero lo primero era lo mejor, porque así no podían escaparse de mí. Solo temprano por la mañana o tarde por la noche podía ganar algo, de modo que empecé a retrasarme con mi patrón. Sin embargo, eso no me importaba, mientras pudiera ponerle las manos encima a los hombres que buscaba.
“Pero eran muy astutos. Debían de pensar que existía alguna posibilidad de que los siguieran, ya que nunca salían solos ni nunca al caer la noche. Durante dos semanas los seguí en coche todos los días y ni una sola vez los vi separarse. Drebber estaba borracho la mitad del tiempo, pero a Stangerson no se le podía pillar desprevenido. Los vigilé de la mañana a la noche, pero ni rastro de oportunidad; sin embargo, no me desanimé, porque algo me decía que la hora casi había llegado. Mi único temor era que esto que llevo en el pecho estallara un poco antes de tiempo y dejara mi obra sin terminar.
—Por fin, una tarde iba yo arriba y abajo por Torquay Terrace, que era como se llamaba la calle donde se hospedaban, cuando vi un coche de alquiler que se detuvo ante su puerta. Al poco rato sacaron algo de equipaje y, pasado un tiempo, Drebber y Stangerson salieron detrás y se marcharon. Fustigué a mi caballo y no los perdí de vista, sintiéndome muy intranquilo, pues temía que fueran a mudarse de alojamiento. En la estación de Euston se apearon, dejé a un muchacho a cargo de mi caballo y los seguí hasta el andén. Los oí preguntar por el tren de Liverpool, y al revisor responderles que acababa de salir uno y que no habría otro hasta dentro de varias horas. Stangerson pareció contrariarse por ello, pero Drebber se alegró más bien. Con el bullicio, me acerqué tanto a ellos que pude oír cada palabra que intercambiaron. Drebber dijo que tenía un pequeño asunto propio que atender y que, si el otro lo esperaba, se reuniría con él enseguida. Su compañero le reprochó tal actitud y le recordó que habían decidido mantenerse unidos. Drebber contestó que el asunto era delicado y que tenía que ir solo. No alcancé a captar lo que Stangerson replicó a eso, pero el otro prorrumpió en insultos y le recordó