a tu cabeza.
ENTRE ENEMIGOS (O CONTRA LOS CRÍTICOS)
(Según un proverbio gitano)
Aquí la horca, allí la soga,
Y la barba bermeja del verdugo.
Redonda, la horda de miradas venenosas:—
Nada nuevo para mí ha aparecido.
Muchas veces he visto la escena,
Ahora riéndome en tu cara lloro,