MÚSICA DEL SUR41
Todo cuanto mi águila vio con claridad,
hoy lo siento y veo en mi corazón
(aunque mi esperanza fuera pálida y gris)
como una flecha tu canto me atravesó el oído,
un bálsamo al tacto, un bálsamo al oído,
mientras descendía alado desde el cielo.
¡Y ahora a tierras de fuego sureño!
¡A islas felices donde las ninfas griegas retozan!
Hacia allá vuelva el anhelo de la nave—
Ninguna nave se apresuró jamás a puerto más hermoso.
UN ACERTIJO
Un enigma aquí, ¿puedes el rastro hallar?
"Cuando el hombre descubre, la mujer debe inventar".——
A LOS FALSOS AMIGOS
Robaste, hoy no tienes limpio el ojo. ¿Solo robaste un pensamiento, jo- ven? ¡qué modesto tan grosero, no!