Tímido ahora emprende su marcha,
Todas las cosas le hacen tropezar—
Hasta la sombra de un palo le hace tropezar.
89
¡Oh cámaras ahumadas y mohosas, Oh jaulas y estrechos corazones, Cómo vuestro espíritu libre ser pudo?
90
¡Almas estrechas!
¡Almas de tendero!
Cuando la moneda salta a la caja,
¡El alma también salta a ella!46
92
¿Sois mujeres,
Que deseáis sufrir
¿De aquello que amáis?
99
¡Son fríos, estos hombres de letras!
¡Ojalá un relámpago fulminara su alimento,
Y sus bocas aprendieran a comer fuego!
101