POR NICOLÓ MACHIAVELLI
El duque Valentino había regresado de Lombardía, adonde había ido para explicarse con el rey de Francia acerca de las calumnias que los florentinos habían levantado contra él con motivo de la rebelión de Arezzo y otras ciudades del Val di Chiana, y había llegado a Imola, desde donde se proponía emprender con su ejército la campaña contra Giovanni Bentivogli, tirano de Bolonia: pues su intención era someter dicha ciudad a su dominio y convertirla en la capital de su ducado de Romaña.
Llegadas estas cosas a conocimiento de los Vitelli, de los Orsini y de sus partidarios, les pareció que el duque se volvería demasiado poderoso, y temieron que, tras apoderarse de Bolonia, procurara destruirlos para convertirse en el supremo señor de Italia. A raíz de esto se convocó una reunión en Magione, en el distrito de Perugia, a la que acudieron el cardenal, Pagolo y el duque di Gravina Orsini, Vitellozzo Vitelli, Oliverotto da Fermo, Gianpagolo Baglioni, tirano de Perugia, y Messer Antonio da Venafro, enviado por Pandolfo Petrucci, príncipe de Siena. Aquí se discutieron el poder y el coraje del duque y la necesidad de frenar sus ambiciones, las cuales de otro modo pondrían al resto en peligro de