Así te dejo un vasto patrimonio, del cual estoy muy satisfecho, pero me preocupa profundamente, por cuanto te lo dejo inestable e inseguro.
- Tienes en tus manos la ciudad de Lucca, que nunca estará contenta bajo tu gobierno.
- Tienes también a Pisa, cuyos hombres son de naturaleza mudable e inconstante, los cuales, aunque a veces puedan mantenerse sometidos, desdeñarán siempre servir bajo el dominio de un luqués.
- Pistoia también te es desleal, hallándose carcomida por facciones y profundamente irritada contra tu familia debido a los agravios que se les han infligido recientemente.
- Tienes por vecinos a los ofendidos florentinos, perjudicados por nosotros de mil maneras, pero no destruidos por completo, quienes recibirán la noticia de mi muerte con mayor deleite que la adquisición de toda la Toscana.
- En el Emperador y en los príncipes de Milán no puedes depositar ninguna confianza, pues están muy distantes, son lentos y su ayuda tarda mucho en llegar.
Por tanto, no tienes esperanza en nada que no sea en tus propias capacidades, y en la memoria de mi valor, y en el prestigio que esta última victoria