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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIIPublic
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CAPÍTULO CLXXXIII.

que se pudo haber; y escribió á la audiencia Real de Santo Domingo y á los frailes jerónimos y á la Habana, dando cuenta cómo habia salido de Méjico en busca de Cristóbal de Olí, y cómo dejó sus poderes á los oficiales de su majestad, y del trabajoso camino que habia traido, y cómo el Cristóbal de Olí hubo preso á un capitan que se decia Francisco de las Casas, que Cortés habia enviado para tomar el armada al mismo Cristóbal de Olí, y que tambien habia preso á un Gil Gonzalez de Ávila, siendo gobernador del Golfo-Dulce; y que teniéndolos presos, los dos capitanes se concertaron y le dieron de cuchilladas, y por sentencia, despues que lo tuvieron preso, le degollaron, y que al presente estaba poblando la tierra y pueblos sujetos á aquella villa de Trujillo, y que era tierra rica de minas, y que enviasen soldados; que en aquella tierra de Santo Domingo no tenian con qué se sustentar; y para dar crédito que habia oro envió muchas joyas y piezas de las que traia en su recámara, é vajilla de lo que trujo de Méjico, y aun de la vajilla de su aparador, y por su capitan de aquel navío á un su primo que se decia Abalos, y le mandó que de camino tomase veinte y cinco soldados que habia dejado un capitan, que tuvo nueva que andaba á saltear indios en las isletas en lo de Cozumel.

Y partido del puerto de Honduras, que ansí se llamaba, unas veces con buen tiempo é otras con contrario, pasaron adelante de la Punta de Sant-Anton, que está junto á las sierras que llaman de Guaniguanico, que será de la Habana sesenta ó setenta leguas, y con temporal dieron con el navío en tierra, de manera que se ahogaron los frailes y el capitan Abalos y muchos soldados, y dellos se salvaron en el batel y en tablas, y con mucho trabajo aportaron á la Habana, y dende allí fué la fama volando por toda la isla de Cuba cómo Cortés y todos nosotros éramos vivos, y en pocos dias fué la nueva á Santo Domingo, porque el licenciado Pedro Lopez, médico que iba allí, que escapó en una tabla, escribió á la Real audiencia de Santo Domingo en nombre de Cortés, y todo lo acaecido, y cómo estaba poblando en Trujillo, y que habia menester bastimento y vino y caballos, y que para lo comprar traian mucho oro, y que se perdió en la mar de la manera que ya dicho tengo.

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