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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIIPublic
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CAPÍTULO CXC.

manos y dalle la buena venida; pues á los conquistadores que vivian en aquella villa Cortés los abrazaba y los nombraba por sus nombres, qué tales estaban, y les decia palabras amorosas; y luego se dijo Misa, y le llevaron á aposentar en las mejores casas que habia de Pedro Moreno Medrano.

Y estuvo allí ocho dias, y le hicieron muchas fiestas y regocijos, y luego por la posta envian mensajeros á Méjico á decir cómo habia llegado; y Cortés escribió al tesorero y al contador, puesto que supo que no era su amigo el contador, y á todos sus amigos y al monasterio de San Francisco; de las cuales nuevas todos se alegraron; y como lo supieron todos los indios de la redonda, tráenle presentes de oro y mantas, y cacao y gallinas y frutas, y luego se partió de Medellin; é yendo por su jornada, le tenian el camino limpio, y hechos aposentos con grandes enramadas é con mucho bastimento para Cortés y todos los que iban en su compañía.

Pues saber yo decir lo que los mejicanos hicieron de alegrías, que se juntaron con todos los pueblos de la redonda de la laguna, y le enviaron al camino gran presente de joyas de oro y ropa é gallinas, y todo género de frutas de la tierra que en aquella sazon habia, y le enviaron á decir que les perdone, por ser de repente su llegada, que no le envian más; que de que vaya á su ciudad harán lo que son obligados, y le servirán como á su capitan que los conquistó y los tiene en justicia; y de aquella misma manera vinieron otros pueblos.

Pues la provincia de Tlascala no se olvidó mucho, que todos los principales le salieron á recebir con danzas y bailes y regocijos y muchos bastimentos, y desque llegó á obra de tres leguas de la ciudad de Tezcuco, que es casi aquella ciudad tamaña poblacion con sus sujetos como Méjico; de allí salió el contador Albornoz, que á aquel efecto habia venido para recibir á Cortés por estar bien con él, que le temia en gran manera; y juntó muchos españoles de todos los pueblos de la redonda, y con los que estaban en su compañía y los caciques de aquella ciudad, con

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