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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIIPublic
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CAPÍTULO CLXXXIX.

Volvamos á nuestra relacion, y es, que el fraile Altamirano se embarcó en el puerto de la Veracruz, segun estaba acordado, y con buen tiempo en pocos dias llegó al puerto de Trujillo, donde estaba Cortés; y cuando los de la villa y Cortés vieron un navío poderoso venir á la vela hácia el puerto, luego pensaron lo que fué, que venia de la Nueva-España para le llevar á Méjico.

Y como hubo tomado puerto, y salió el fraile á tierra muy acompañado de los que traia en su compañía, y Cortés conoció algunos dellos que habia visto en Méjico, todos le fueron á besar las manos, y el fraile le abrazó, y con palabras muy santas y buenas se fueron á la iglesia á hacer oracion, y dende allí á los aposentos, adonde el Padre Fray Diego Altamirano le dijo que era su primo, y le contó lo acaecido en Méjico, segun más largamente lo tengo escrito, y lo que Francisco de las Casas habia hecho por Cortés, y cómo era ido á Castilla; todo lo cual que le dijo el fraile, lo sabia Cortés por la carta del licenciado Zuazo, como dicho tengo en el capítulo que dello habla; y Cortés mostró gran sentimiento dello, y dijo que, pues nuestro Señor Dios fué servido que aquello pasase, que le daba muchas gracias por ello y por estar Méjico ya en paz, y que él se queria ir luego por tierra, porque por la mar no se atrevia, porque, como se hubo embarcado la otra vez dos veces, y no pudo navegar porque las aguas vienen muy corrientes y contrarias, y habia de ir siempre con trabajo, y tambien como estaba flaco.

Luego le dijeron los pilotos que en aquel tiempo era en el mes de Abril, y que no hay corrientes y es la mar bonanza, por manera que acordó de embarcarse; y no se pudo hacer luego á la vela, hasta que viniese el capitan Gonzalo de Sandoval, que le habia enviado á unos pueblos que se dicen Olancho, que estaban de allí hasta cincuenta y cinco leguas, porque habia ido pocos dias habia á echar de aquella tierra un capitan de Pedro Arias de Ávila, que se decia Rojas, el que habia enviado Pedro Arias á descubrir tierras y buscar minas dende Nicaragua, despues que hubo degollado al Francisco Hernandez, como dicho tengo; porque, segun pareció, los

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