Y tambien se le habia de acordar de aquella muy temerosa batalla de Obtumba, quién, despues de dos dias, se la ayudó á vencer y salir de aquel tan gran peligro; y despues quién y cuántos le ayudaron á conquistar lo de Tepeaca y Cachula y sus comarcas, como fué Ozucar y Guacachula y otros pueblos; y la vuelta que dimos por Tezcuco para Méjico, y de otras muchas entradas que desde Tezcuco hicimos, así como la de Iztapalapa, cuando nos quisieron anegar con echar el agua de la laguna, como echaron, creyéndonos ahogar; y asimismo las batallas que hubimos con los naturales de aquel pueblo y mejicanos que les ayudaron; y luego la entrada del Saltocan y los peñoles que llaman hoy dia del Marqués, y otras muchas entradas; y el rodear de los grandes pueblos de la laguna, y de los muchos rencuentros y batallas que en aquel viaje tuvimos, así de los de Suchimileco como de los de Tacuba; y vueltos á Tezcuco, quién le ayudó contra la conjuracion que tenian concertado de le matar, cuando sobre ello ahorcó un Villafaña; y pasado esto, quién fueron los que le ayudaron á conquistar á Méjico, y en noventa y tres dias, á la continua de dia y de noche, tener batallas y muchas heridas y trabajos, hasta que se prendió á Guatemuz, que era el que mandaba en aquella sazon á Méjico; y quién fueron en le ayudar y favorecer cuando vino á la Nueva-España un Cristóbal de Tapia para que le diese la gobernacion.
Y demas de todo esto, quiénes fueron los soldados que escribimos tres veces á su majestad en loor de los grandes y muchos y buenos servicios que Cortés le habia hecho, y que era digno de grandes mercedes y le hiciese gobernador de la Nueva-España.
No quiero aquí traer á la memoria otros servicios que siempre á Cortés haciamos; pues los varones y fuertes soldados que en todo esto nos hallamos, y ahora que le vino la gobernacion, que, despues de Dios, con nuestra ayuda se la dieron, bien fuera que tuviera cuenta con Pedro, Sancho y Martin y otros que lo merecian; y el soldado y compañero que estaba por su ventura en Colima ó en Zacatula, ó en Pánuco ó en Guacacualco, y los que andaban huyendo cuando despoblaron á