pena, porque mandaba á Francisco Hernandez y á los compañeros que lo descubrieron que fuesen á la isla de los Guanajes á cautivar indios por fuerza para se servir dellos como esclavos; y desto mostraron probanzas, y no hubo contradiccion en ello.
Y tambien dijeron que si el Diego Velazquez volvió á enviar á su pariente Grijalva con otra armada, que no le mandó el Diego Velazquez poblar, sino rescatar, y que todo lo más que se gastó en la armada pusieron los capitanes que fueron en los navíos, y no Diego Velazquez, y que uno dellos era el mismo Francisco Montejo, que allí estaba presente, y los demas fueron Pedro de Albarado y Alonso de Ávila, é que rescataron veinte mil pesos, é que se quedó con todo lo más dellos el Diego Velazquez, y lo envió al Obispo de Búrgos para que le favoreciese, y que no dió parte dello á su majestad, sino lo que quiso, y que, demas de aquello, le dió indios al mismo Obispo en la isla de Cuba, que le sacaban oro: y que á su majestad no le dió ningun pueblo, siendo más obligado á ello que no el Obispo; de lo cual hubo buena probanza, y no hubo contradiccion en ello.