daban grandes combates á los españoles y soldados, que de Méjico enviaron á demandar socorro al don Pedro de Albarado, que en aquella sazon estaba en unos sus navíos de una gran armada que hizo en lo de Guatimala para la China; y fué á favorecer á los españoles que estaban sobre los peñoles por mí ya nombrados, y llevó gran copia de soldados, y dende á pocos dias murió por causa de un caballo que le tomó debajo y le machucó el cuerpo, como adelante diré.
Y quiero dejar esta plática, y traeré á la memoria dos armadas que salieron de la Nueva-España: la una era la que hizo el virey don Antonio de Mendoza, y la otra fué la que hizo don Pedro de Albarado, segun dicho tengo.