Y en las palabras que dijo el Gómora que habia dicho aquella señora, no pasó como dice, sino como dicho tengo; y si nuestro Señor Jesucristo fué servido de la llevar deste mundo, fué secreto de Dios; de la cual avenida y terremoto diré adelante en su tiempo y lugar; y quiero ahora referir otras cosas que son muy de notar: que con haber servido el Adelantado tan bien á su majestad, y con sus cuatro hermanos, que se decian Jorge, Gonzalo y Gomez y Juan, y todos Albarados, cuando falleció, como dicho tengo, no les quedaron á sus hijos é hijas ningunos pueblos de los que tenia en su encomienda, habiéndolos él ganado y conquistado, y haber venido á descubrir esta Nueva-España con Juan de Grijalva y despues con Cortés.
Pues digamos agora adónde murieron él y sus hijos y mujer y hermanos, que es cosa de mirar en ello.
Ya he dicho que murió en lo de Achitlan, y su hermano Jorge de Albarado en la villa de Madrid, yendo á suplicar á su majestad le gratificase sus servicios, y esto fué en el año de 1540; y el Gomez de Albarado en el Pirú; el Gonzalo de Albarado no se me acuerda si murió en Guaxaca ó en Méjico; el Juan de Albarado yendo á la isla de Cuba á poner cobro en la hacienda que dejó en aquella isla.
Pues sus hijos, el mayor, que se decia don Pedro, fué á Castilla en compañía de un su tio que se decia Juan de Albarado el mozo, vecino que fué de Guatimala, é iba á besar los piés del Emperador nuestro señor y traerle á la memoria los servicios de su padre; y nunca más se supo nueva dellos, porque creyeron que se perdieron en la mar ó los cautivaron moros.
Pues don Diego, el hijo menor, como se vió perdido, volvió al Pirú, y en una batalla murió.