sólo Alonso de Estrada gobernase, y dió por bueno cuanto habia hecho, y en los indios que encomendó; que sacasen de las prisiones y jaulas al factor y veedor y les volviesen sus bienes, y por la posta vino un navío con las provisiones; y para castigar á Cortés de lo que le acusaban, mandó que luego viniese un caballero que se decia don Pedro de la Cueva, comendador mayor de Alcántara, y que á costa de Cortés trujese trescientos soldados, y que si le hallase culpado le cortase la cabeza, y á los que juntamente con él habian hecho algun deservicio á su majestad, é que á los verdaderos conquistadores que les diese de los pueblos que quitasen á Cortés; y ansimismo mandó proveer que viniese audiencia Real, creyendo con ella habria recta justicia.
É ya que se estaba apercibiendo el comendador don Pedro de la Cueva para venir á la Nueva-España, por ciertas pláticas que despues hubo en la córte, ó porque no le dieron tantos mil ducados como pedia para el viaje, y porque con el audiencia Real, creyendo que lo pusieran en justicia, se estorbó su jornada, que no vino, é porque el duque de Béjar quedó por nuestro fiador otra vez.