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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIIPublic
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CAPÍTULO CCIV.

nuestro Señor Jesucristo servido de llevalle deste trabajoso mundo, y murió en 2 dias del mes de Diciembre de 1547 años, y llevóse su cuerpo á enterrar con grande pompa y muchos lutos y clerecía, y grande sentimiento de muchos caballeros, y fué enterrado en la capilla de los duques de Medina-Sidonia; y despues fueron traidos sus huesos á la Nueva-España, y están en un sepulcro en Cuyoacan ó en Tezcuco; esto no lo sé bien; porque ansí lo mandó en su testamento.

Quiero decir la edad que tenia, á lo que á mí se me acuerda; lo declararé por esta cuenta que diré: en el año que pasamos con Cortés dende Cuba á la Nueva-España fué el de 519 años, y entónces solia decir, estando en conversacion de todos nosotros los compañeros que con él pasamos, que habia treinta y cuatro años, y veinte y ocho que habian pasado hasta que murió, que son sesenta y dos años.

Las hijas é hijos que dejó legítimos fué don Martin Cortés, marqués que agora es, y doña María Cortés, la que he dicho que estaba concertada en el casamiento con don Álvaro Perez Osorio, heredero del marquesado de Astorga; que despues casó esta doña María con el conde de Luna, de Leon; y á doña Juana, que casó con don Hernando Enriquez, que ha de heredar el marquesado de Tarifa, y á doña Catalina de Arellano, que murió en Sevilla; y más digo, que las llevó la señora marquesa doña Juana de Zúñiga, su madre, á Castilla cuando vino por ellas un fraile de Santo Domingo, que se dice fray Antonio de Zúñiga, el cual fraile era hermano de la misma marquesa; y tambien se casó otra señora doncella que estaba en Méjico, que se decia doña Leonor Cortés, con un Juanes de Tolosa, vizcaino, persona rica, que tenia sobre cien mil pesos y unas buenas minas de plata; del cual casamiento tuvo mucho enojo el marqués el mozo, que vino á la Nueva-España.

Y tambien tuvo dos hijos varones bastardos, que se decian don Martin Cortés, que fué comendador de Santiago; este caballero hubo en doña Marina la lengua; é á don Luis Cortés, que tambien fué comendador de

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