CÓMO VINO DON FERNANDO CORTÉS, MARQUÉS DEL VALLE, DE ESPAÑA, CASADO CON DOÑA MARÍA DE ZÚÑIGA, CON TÍTULO DE MARQUÉS DEL VALLE Y CAPITAN GENERAL DE LA NUEVA-ESPAÑA Y DE LA MAR DEL SUR; Y CÓMO TRUJO CONSIGO AL PADRE FRAY JUAN LEGUIZAMO Y OTROS ONCE FRAILES DE LA MERCED, Y DEL RECEBIMIENTO QUE SE LE HIZO.
Como habia mucho tiempo que Cortés estaba en Castilla, é ya casado, como dicho tengo, y con título de marqués y capitan general de la Nueva-España y de la mar del Sur, tuvo gran deseo de se volver á la Nueva-España á su casa y estado é tomar posesion de su marquesado; y como supo que estaban las cosas en Méjico en el estado que he referido, de la manera ya por mí dicha, se dió priesa, é se embarcó con toda su casa, é trujo en su compañía doce frailes de la Merced para que llevasen adelante lo que habia dejado empezado fray Bartolomé, ya por mí memorado, y los que despues dél fueron, y estos de ahora no eran ménos virtuosos é buenos que los otros; que se los dió por tales á Cortés el general de la Merced por mandado del consejo de las Indias, é venia por cabeza dellos un fray Juan de Leguizamo, vizcaino, buen letrado y santo, segun decian, y con él se confesaba el marqués y la marquesa; é como dicho he, embarcáronse todos, é con buen tiempo que les hizo en la mar, llegó Cortés con los suyos, ménos un fraile de los doce, que se murió á pocos dias de embarcacion al puerto de la Veracruz, é se hizo recebimiento, mas no con la solenidad que solia; y luego se fué por ciertas villas de su marquesado.
Y llegado á Méjico, se le hizo otro recebimiento; y en lo que entendió fué en presentar sus provisiones de marqués y hacerse pregonar por capitan