supo que enviaban tan de repente al almirante con muchos soldados, hubo muy grande sentimiento dello el duque, porque ya estaba concertado de casar á Cortés con la señora doña Juana de Zúñiga, sobrina del mismo duque de Béjar.
Y luego sin más dilacion fué delante de su majestad, acompañado con ciertos condes amigos suyos y deudos, y con ellos iba el viejo Martin Cortés, padre del mismo Cortés, y fray Pedro Melgarejo de Urrea, y cuando llegaron delante del Emperador nuestro señor se humillaron é hicieron todo el acatamiento debido, que eran obligados á nuestro Rey y señor, y dijo el mismo duque que suplicaba á su majestad que no diese oidos á una carta de un hombre como era el contador Albornoz, que era muy contrario á Cortés, hasta que hubiese otras informaciones de fe y de creer, y que no enviase armada; y más dijo el duque á su majestad, que ¿cómo, siendo tan cristianísimo y recto en hacer justicia, tan deliberadamente enviaba á mandar prender á Cortés y á sus soldados, habiéndole hecho tan buenos y leales servicios, que otros en el mundo no se han hecho, ni aun hallado en ningunas escrituras que hayan hecho otros vasallos á los Reyes pasados?