en el real del veedor, y le mataron ciertos soldados y le hirieron otros muchos, y á esta causa envió el factor con el mismo cargo á un capitan de los de Cortés, que se decia Andrés de Monjaraz, para que estuviese en compañía del veedor, porque este Monjaraz se habia hecho muy amigo del factor, y en aquella sazon estaba tullido el Monjaraz de bubas, que no era para hacer cosa que buena fuese, y los indios estaban muy vitoriosos, y que Méjico estaba cada dia para se alzar; y que el factor procuró por todas vías de enviar oro á Castilla á su majestad é al comendador mayor de Leon D. Francisco de los Cóbos.
Porque en aquella sazon echó fama el factor que Cortés y todos nosotros éramos muertos en poder de indios, en un pueblo que se dice Xicalango, y en aquel tiempo habia venido de Castilla Diego de Ordás, que es el que Cortés hubo enviado por procurador de la Nueva-España, y lo que procuró fué para él una encomienda de Santiago, y trujo por cédula de su majestad sus indios y unas armas del volcan que está cabe Guaxocingo, y que como llegó á Méjico, dijo el Ordás que queria ir á buscar á Cortés, y esto fué porque vió las revueltas y zizañas, y que se hizo muy amigo del factor, y fué por la mar á ver si era vivo ó muerto Cortés, con un navío grande y un bergantin, y fué costa á costa hasta que llegó á un pueblo que se dice Xicalango, adonde habian muerto al Simon de Cuenca y al capitan Francisco de Medina y á los españoles que consigo estaban, segun más largo lo tengo escrito en el capítulo que dello habla; y como aquella nueva supo el Ordás, se volvió á la Nueva-España, y sin desembarcar en tierra escribió al factor con unos pasajeros, que tiene por cierto que Cortés es muerto. Y como echó esta nueva el Ordás, en el mismo navío que fué en busca de Cortés, luego atravesó la isla de Cuba á comprar becerras y yeguas.
Y cuando el factor vió la carta de Ordás, la anduvo mostrando en Méjico á unos y á otros, y echó fama que era muerto Cortés y todos los que con él fuimos, é se puso luto, é hizo hacer un túmulo é monumento en la iglesia mayor de Méjico, é hizo las honras por Cortés; y luego se hizo