pueblos y llevado mucha gente cautiva, y quemado el pueblo de pocos dias pasados, y en todos los tres dias que anduvimos de camino, despues de pasado el rio de Chilapa, era muy cenagoso, y atollaban los caballos hasta las cinchas, y habia muy grandes campos.
Y desde allí fuimos á otro pueblo que se dice Iztapa, y de miedo se fueron los indios, y se pasaron de la parte de otro rio muy caudaloso, y fuímoslos á buscar, y trajimos los caciques y muchos indios con sus mujeres y hijos, y Cortés las habló con halagos, y mandó que les volviésemos cuatro indias y tres indios que les habiamos tomado en los montes; y en pago dello, y de buena voluntad, trajeron presentadas, á Cortés ciertas piezas de oro de poca valía; y estuvimos en este pueblo tres dias, porque habia buena yerba para los caballos y mucho maíz, y decia Cortés que era buena tierra para poblar allí una villa; porque tenia nueva que en los rededores, habia buenas poblaciones para servicio de la tal villa.
Y en este pueblo de Iztapa se informó Cortés de los caciques y mercaderes de los naturales del mismo pueblo, el camino que habiamos de llevar; y aun les mostró Cortés un paño de nequen que traia de Guacacualco, donde venian señalados todos los pueblos del camino; por donde habiamos de ir hasta Huyacala, que en su lengua se dice la Gran Acala, porque habia otro pueblo que se decia Acala la Chica; y allí dijeron que en todo lo más de nuestro camino habia muchos rios y esteros, y para llegar á otro pueblo que se dice Tamaztepeque habia otros tres rios y un gran estero, y que habiamos de estar en el camino tres jornadas; y desque aquello entendió Cortés é supo de los rios, les rogó que fuesen todos los caciques á hacer puentes y llevasen canoas, y no lo hicieron; y con maíz tostado y otras legumbres hicimos mochila para los tres dias, creyendo que era como lo decian, y por echarnos de sus casas dijeron que no habia más jornada, y habia siete jornadas, y hallamos los rios sin puentes ni canoas, y hubimos de hacer una puente de muy gruesos maderos, por donde pasaron los caballos, y todos nuestros soldados y capitanes fuimos en cortar la madera y acarrealla, y los