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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIIPublic
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CAPÍTULO CCX.

yo los nombres de todos, se quedarán en silencio; y tengan atencion á los Obispados que hay, que son diez, sin el arzobispado de la muy insigne ciudad de Méjico, y cómo hay tres audiencias Reales, todo lo cual diré adelante, así de los que han gobernado, como de los Arzobispos y Obispos que ha habido; y miren las santas iglesias catedrales y los monasterios donde están dominicos, como franciscos y mercenarios y agustinos; y miren qué hay de hospitales, y los grandes perdones que tienen, y la santa casa de nuestra Señora de Guadalupe, que está en lo de Tepeaquilla, donde solia estar asentado el real de Gonzalo de Sandoval cuando ganamos á Méjico; y miren los santos milagros que ha hecho y hace de cada dia, y démosle muchas gracias á Dios y á su bendita Madre nuestra Señora por ello, que nos dió gracia y ayuda que ganásemos estas tierras, donde hay tanta cristiandad.

Y tambien tengan cuenta cómo en Méjico hay colegio universal, donde estudian y deprenden la gramática, teología, retórica y lógica y filosofía, y otros artes y estudios, é hay moldes y maestros de imprimir libros, así en latin como en romance, y se gradúan de licenciados y doctores; y otras muchas grandezas pudiera decir, así de minas ricas de plata que en ellas están descubiertas y se descubren á la continua, por donde nuestra Castilla es prosperada y tenida y acatada; y si no basta lo bien que ya he dicho y propuesto de nuestras conquistas, quiero decir que miren las personas sábias y leidas esta mi relacion desde el principio hasta el cabo, y verán que en ningunas escrituras en el mundo, ni en hechos hazañosos humanos, ha habido hombres que más reinos y señoríos hayan ganado, como nosotros los verdaderos conquistadores para nuestro Rey y Señor, y entre los fuertes conquistadores mis compañeros, puesto que los hubo muy esforzados, á mí me tenian en la cuenta dellos, y el más antiguo de todos; y digo otra vez que yo, yo, yo lo digo tantas veces, que yo soy el más antiguo y he servido como muy buen soldado á su majestad.

Y quiero poner una cuestion á manera de diálogo; y es, que habiendo visto la buena é ilustre fama que suena en el mundo de nuestros muchos

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