Dejemos desto, y diré en lo que entendieron luego que á Méjico llegaron el Nuño de Guzman y Matienzo y Delgadillo, y fué en tomar residencia al tesorero Alonso de Estrada, la cual dió muy buena; y si se mostrara tan varon como creimos que lo fuera, él se quedara por gobernador, porque su majestad no le mandaba quitar la gobernacion; ántes, como dicho tengo en el capítulo pasado, habia venido mandado pocos meses habia de su majestad que gobernase sólo el tesorero, y no juntamente con el Gonzalo de Sandoval, y dió por muy buenas las encomiendas que habia de ántes dado, y al Nuño de Guzman no le nombraban en las provisiones más de por presidente y repartidor juntamente con los oidores; y demas desto, si se pusiera de hecho en tener la gobernacion en sí, todos los vecinos de Méjico y los conquistadores que en aquella sazon estábamos en aquella ciudad le favoreciéramos, pues viamos que su majestad no le quitaba del cargo que tenia; y demas desto, vimos en el tiempo que gobernó hacia justicia y tenia mucha voluntad y buen celo de cumplir lo que su majestad mandaba; y dende á pocos dias falleció de enojo dello.
Dejemos de hablar en esto, y diré en lo que luego entendieron en la audiencia Real, y fueron muy contrarios en las cosas del Marqués; y enviaron á Guatimala á tomar residencia á Jorge de Albarado, y vino un Orduña el viejo, natural de Tordesillas, y lo que pasó en la residencia yo no lo sé; y luego le pusieron en Méjico muchas demandas á Cortés por via del fiscal y el factor Salazar, y ansimismo le puso otras demandas, y los escritos que daba en los estrados era con muy gran desacato y palabras muy mal dichas, y que habia hecho muchos deservicios á su cesárea majestad, y otras muchas cosas feas, y tan malas, que el licenciado Juan Altamirano, ya por mí otra vez nombrado, que era la persona á quien Cortés hubo dejado su poder cuando fué á Castilla, se levantó en pié, con su gorra quitada, en los mismos estrados, y dijo al presidente é oidores con mucho acato que suplicaba á su alteza que le mandasen al factor que en los escritos que diese, que fuese bien mirado, y que no le consientan que diga del Marqués, pues es buen caballero y tan grande servidor de vuestra alteza, tan malas y feas palabras, é que demande su justicia como