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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIIPublic
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CAPÍTULO CCIV.

de su valeroso pelear de todos sus escuadrones, con tanto esfuerzo como peleaban, y despues de Dios, nuestros esforzados capitanes que le ayudaban, que fué Pedro de Albarado é Gonzalo de Sandoval, y Cristóbal de Olí y Diego de Ordás, é Gonzalo Dominguez y un Láres é Andrés de Tapia, y otros esforzados soldados que aquí no nombro, de los que no teniamos caballos y de los de Narvaez, tambien ayudaron muy bien; y quien luego mató al capitan del estandarte fué un Juan de Salamanca, natural de Ontiveros, y le quitó un rico penacho, y se le dió á Cortés.

Pasemos adelante, y diré que tambien se halló Cortés juntamente con nosotros en una batalla bien peligrosa en lo de Iztapalapa, y lo hizo como buen capitan.

Y en lo de Suchimileco, cuando le derribaron los escuadrones mejicanos del caballo, y le ayudaron ciertos tlascaltecas nuestros amigos, y sobre todos un nuestro esforzado soldado que se decia Cristóbal de Olea, natural de Castilla la Vieja (tengan atencion á esto que diré), que uno era Cristóbal de Olí, que fué maestre de campo, y otro es Cristóbal de Olea; y esto declaro aquí porque no arguyan sobre ello y no digan que voy errado.

Tambien se mostró Cortés muy como esforzado cuando sobre Méjico estábamos, y en una calzadilla le desbarataron los mejicanos, y le llevaron á sacrificar sesenta y dos soldados, y á Cortés le tenian engarrafado para le llevar á sacrificar, y le habian herido en una pierna, y quiso Dios que por su buen esfuerzo y pelear, y porque le socorrió el mismo Cristóbal de Olea, que fué el que la otra vez en Suchimileco le libró de los mejicanos y le ayudó á cabalgar, y salvó á Cortés la vida, y el esforzado Olea quedó allí muerto con los demas que dicho tengo; y ahora que lo estoy escribiendo se me representa la manera y proporcion de la persona del Cristóbal de Olea y de su gran esfuerzo, y aun se me pone tristeza por ser de mi tierra y deudo de mis deudos.

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