y luego fueron, y cuando lo hubieron visto, se volvieron á Méjico, para desde allí enviar capitan general de toda la flota; y el Adelantado queria que fuese un deudo suyo por general, que se decia Juan de Albarado (no digo por el de Chiribitio, sino otro su sobrino), que tenia indios en Guatimala; y el Virey queria que fuese juntamente con él un Fulano Villalóbos; y en este tiempo tuvo mucha necesidad el Adelantado de venir á su gobernacion de Guatimala á cosas que le convenian, y lo dejó todo aparte por estar presente en su armada, y fué al puerto de la Natividad por tierra, donde en aquella sazon estaban todos sus navíos y soldados, para que por su mano fuesen despachados.
É ya que estaban para se hacer á la vela, le vino una carta que le envió un Cristóbal de Oñate, que estaba por teniente de gobernador de aquella provincia de Xalisco, por ausencia de Francisco Vazquez Coronado, que habia ido por capitan á las siete ciudades que llaman de Cibola, como dicho tengo en el capítulo que dello habla, y lo que el Oñate en la carta le decia, era que, pues en todo era gran servidor de su majestad, en este caso que ahora ha ocurrido se parecerán muy mejor sus servicios; que por amor de Dios, que luego con brevedad le vaya á socorrer con su persona y soldados y caballos y arcabuceros, porque está cercado en partes que si no son socorridos no se podrá defender de muchas capitanías de indios guerreros que están en unas fuerzas y peñoles que se dicen de Cochitlan, y que han muerto á muchos españoles de los que estaban en su compañía, y se temia no le acabasen de desbaratar; y le significó en la carta otras muchas lástimas, y que á salir los indios de aquellos peñoles é fortaleza vitoriosos, la Nueva-España estaba en gran peligro.
Y como el Adelantado vió la carta, y en ella las palabras que dicho tengo, y otros españoles le dijeron en el peligro en que estaban, luego mandó juntar sus soldados, así de caballo como arcabuceros y ballesteros, y fué en posta á hacer aquel socorro, y cuando llegó al real estaban tan afligidos los cercados, que si no fuera por él, segun se vió, los mataran los indios, y con su llegada aflojaron algo, y no que dejasen de dar muy bravosa guerra;