Y que ya una vez ha puesto la cabeza por fiadora de Cortés y por todos sus soldados, y que son muy leales y lo serán de aquí adelante, y que agora la torna á poner de nuevo por fiadora, con todo su estado, con mucho gusto, de que siempre nos hallaria muy leales, lo cual su majestad veria adelante; demas desto, le mostraron las cartas que Cortés enviaba á su padre Martin Cortés, en que en ellas daba relacion por qué causa el contador Albornoz escribia mal contra Cortés, que fué, como dicho tengo, porque no le dió buenos indios, como él los demandaba, y una hija de una cacica muy principal; y más le dijo el duque, que mirase su Real majestad cuántas veces le habia enviado y servido con mucha cantidad de oro, é dió otros muchos descargos por Cortés; y viendo su majestad la justicia clara que Cortés y todos nosotros los conquistadores teniamos, mandó proveer que le viniese á tomar la residencia persona que fuese de calidad y ciencia y temeroso de Nuestro Señor.
En aquella sazon estaba la córte en Toledo, y por teniente de corregidor del conde de Alcaudete un caballero que se decia el licenciado Luis Ponce de Leon, primo del mismo conde don Martin de Córdoba, que ansí se llamaba, porque en aquella sazon era corregidor de aquella ciudad; y su majestad mandó llamar á este licenciado Luis Ponce de Leon, y le mandó que fuese luego á la Nueva-España y tomase residencia á Cortés, y que si en algo fuese culpante de lo que le acusaban, que con rigor de justicia le castigase; y el licenciado Luis Ponce de Leon dijo que él cumpliria el Real mandato, y se comenzó á apercibir para el camino, y no vino con tanta priesa, porque tardó en llegar á Nueva-España más de dos años y medio.
Y dejallos hé aquí, ansí á los del bando del gobernador de Cuba, Diego Velazquez, que acusaban á Cortés, como al licenciado Luis Ponce de Leon, que se aderezaba para el viaje, como dicho tengo; y aunque vaya muy fuera de mi relacion y pase adelante, es por lo que agora diré, que al