Nueva-España con gran copia de soldados á cortar la cabeza á Cortés si le hallase culpado, é á otras cualesquier personas que hubiesen hecho alguna cosa en deservicio de su majestad; y como vió á Cortés, y supo que su majestad le habia hecho marqués, y era casado con la señora doña Juana de Zúñiga, se holgó mucho dello, y se comunicaba cada dia el comendador don Pedro de la Cueva con el marqués don Fernando Cortés; y dijo al mismo Cortés que si por ventura fuera á la Nueva-España y llevara los soldados que su majestad le mandaba, que por más leal y justificado que le hallase, que por fuerza habia de pagar la costa de los soldados, y aun su huida, y que fueran más de trescientos mil pesos; y que lo hizo mejor de venir ante su majestad.
Y porque tuvieron otras muchas pláticas, que aquí no relato, las cuales de Castilla nos escribieron personas que se hallaron presentes á ellas, y de todo lo demas por mí relatado en el capítulo que dello habla; y demas desto, nuestros procuradores lo escribieron, y aun el mismo marqués escribió los grandes favores que de su majestad alcanzó, y no declaró la causa por que no le dieron la gobernacion.