prendelle á él ó á sus soldados.
Y el Gonzalo de Sandoval fué con los seis soldados, y tres indios por guias, que para ello llevaba de aquel pueblo de Oculizti; é yendo por la costa del Norte, vió que venia por la mar una canoa á remo y con la vela, y se escondió de dia en un monte, porque vieron venir la canoa con los indios mercaderes, y venia costa á costa, y traian mercaderías de sal y de maíz, é iban á entrar en el rio grande del Golfo-Dulce, y de noche la tomaron en un ancon que era puerto de canoas, y en la misma canoa se metió el Sandoval con dos compañeros y con los indios remeros que traia la misma canoa y con las tres guias, y se fué costa á costa, y los demas soldados se fueron por tierra, porque supo que estaba cerca el rio grande, y llegados que hubieron cerca del rio grande, quiso la ventura que habian venido aquella mañana cuatro vecinos de la villa, que estaba poblada, y un indio de Cuba, de los de Gil Gonzalez de Ávila, en una canoa, y pasaron de la parte del rio á buscar una fruta que llaman zapotes para comer asados, porque en la villa donde estaban pasaban mucha hambre y estaban todos los más dolientes, y no osaban salir á buscar bastimentos á los pueblos, porque les habian dado guerra los indios cercanos y muerto diez soldados despues que los dejó allí Gil Gonzalez de Ávila.