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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIIPublic
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CAPÍTULO CXCI.

mucha alegría y contento que Cortés tenia con su venida, y le mandó hacer un banquete muy cumplido; y despues de bien servidos en la comida de muchos y buenos manjares, dijo Andrés de Tapia, que sirvió en aquella fiesta de maestresala, que por ser cosa de apetito para en aquel tiempo en estas tierras, porque era cosa nueva, que si queria su merced que le sirviesen de natas y requesones; y todos los caballeros que allí comian con el licenciado se holgaron que los trujesen, y estaban muy buenas las natas y requesones, y comieron algunos tanto dellos, que se le resolvió el estómago á uno dellos y rebosó, y este porque comió demasiado dellos, y otros no tuvieron ningun sentimiento de les haber hecho mal ni daño en el estómago; y entónces dijo aquel religioso que venia por prior ó provincial, que se decia fray Tomás Ortiz, que las natas é requesones venian revueltas con rejalgar, y que él no las quiso comer por aquel temor; y otros que allí comieron dijeron que vieron comer al fraile dellas hasta hartarse, y habia dicho que estaban muy buenas; y por haber servido de maestresala el Tapia sospecharon lo que nunca por el pensamiento le pasó.

Y volvamos á nuestra relacion; que en este recebimiento de Iztapalapa no se halló Cortés, que en Méjico se quedó; mas fama hubo echadiza muy secretamente que enviaba á Luis Ponce un buen presente de tejuelos y barras de oro; esto no lo sé bien ni lo afirmo; otros dijeron que nunca tal pasó.

Pues como Iztapalapa está dos leguas de Méjico, y tenia puestos hombres para que le avisasen á qué hora venia á Méjico para salirle á recebir, fué Cortés con toda la caballería que en Méjico habia, en que iban el mismo Cortés é Gonzalo de Sandoval, y el tesorero Alonso de Estrada y el contador, y todo el Cabildo de Méjico y los conquistadores, y Jorge de Albarado y Gomez de Albarado, porque Pedro de Albarado en aquella sazon no estaba en Méjico, sino en Guatimala, que habia ido en busca de Cortés é de nosotros; y salieron otros muchos caballeros que nuevamente habian venido de Castilla; y cuando encontraron á Luis Ponce en la

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