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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIIPublic
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CAPÍTULO CXCIII.

decian los procuradores de las ciudades y villas de la Nueva-España, que procurase de gobernar y que ellos atraerian con buenas palabras al Márcos de Aguilar para ello, pues que estaba claro que estaba muy doliente, y era servicio de Dios y de su majestad; y por más que le decian á Cortés, nunca quiso tocar más en aquella tecla, sino que el viejo Aguilar solo gobernase; y aunque estaba tan doliente y ético, que le daba de mamar una mujer de Castilla, y tenia unas cabras, que tambien bebia leche dellas; y en aquella sazon se le murió un hijo que traia consigo, de modorra, segun y de la manera que murió Luis Ponce; dejaré esto hasta su tiempo, é quiero volver muy atrás de lo de mi relacion, é diré lo que el capitan Luis Marin hizo, que quedaba con toda su gente en Naco esperando respuesta de Sandoval para saber si Cortés era embarcado ó no, y nunca habiamos tenido respuesta ninguna.

Ya he dicho cómo Sandoval se partió de nosotros para hacer embarcar á Cortés que fuese á la Nueva-España, y que nos escribiria lo que sucediese, para que nos fuésemos con Luis Marin camino de Méjico; y puesto que escribió Sandoval y Cortés por dos partes, nunca tuvimos respuesta, porque el Saavedra nunca nos quiso escribir, con malicia; y fué acordado por Luis Marin y por todos los que con él veniamos que con brevedad fuésemos soldados á caballo á Trujillo á saber de Cortés, y fué Francisco Marmolejo por nuestro capitan, é yo fuí uno de los diez, y fuimos por la tierra adentro de guerra hasta llegar á Olancho, que agora llaman Guayape, donde fueron las minas ricas de oro, y allí tuvimos nueva de dos españoles que estaban dolientes y de un negro, cómo Cortés era embarcado pocos dias habia con los caballeros y conquistadores que consigo traia, y que le envió á llamar la ciudad de Méjico, que todos los vecinos mejicanos estaban con voluntad de le servir, y que vino un fraile francisco por él, y que su primo de Cortés, Saavedra, quedaba por capitan cerca de allí en unos pueblos de guerra; de las cuales nuevas nos alegramos, y luego escribimos al capitan Saavedra con indios de aquel pueblo de Olancho, que estaba de paz, y en cuatro dias vino respuesta del Saavedra, y nos hizo relacion de algunas cosas, y dimos muchas gracias á

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