hubo más pilotos, que ya no se acuerdan sus nombres; mas el que yo vi que se quedó para vecino en Méjico fué el Sopuerta, que todos los demas se fueron á Cuba é Jamáica é á otras islas é á Castilla á ganar pilotajes, por temor del Cortés, porque estaba mal con ellos porque dieron aviso á Francisco de Garay de las tierras que demandó á su majestad que le hiciese mercedes; y aun fueron cuatro pilotos dellos á se quejar de Cortés delante de su majestad, los cuales fueron los Alaminos é el Cárdenas é el Gonzalo de Umbría, é les mandó dar cédulas Reales para que en la Nueva-España diesen á cada uno mil pesos de renta; é el Cárdenas vino, é los demas nunca vinieron.
É pasó otro soldado que se decia Lúcas Ginovés, y era piloto, murió en poder de indios.
É tambien pasó otro Lorenzo Ginovés, vecino que fué de Guaxaca, marido de una portuguesa vieja, murió de su muerte.
É pasó otro soldado que se decia Enrique, natural de tierra de Palencia; este soldado se ahogó de cansado é del peso de las armas é del calor que le daban.
É pasó otro soldado que se decia Cristóbal de Jaén, era carpintero, murió en poder de indios.
É pasó un Ochoa, vizcaino, hombre rico y preeminente, vecino que fué de Guaxaca, murió de su muerte.
É pasó un bien esforzado soldado que se decia Zamudio, fuese á Castilla porque acuchilló á unos en Méjico; en Castilla fué capitan de una capitanía de hombres de armas, murió en Locastil con otros muchos caballeros españoles.
É pasó otro soldado que se decia Cervantes el Loco, era chocarrero