DE LO QUE EL MARQUÉS DEL VALLE HIZO DESDE QUE ESTABA EN CASTILLA.
Como su majestad volvió á Castilla á hacer el castigo de Gante, é hizo la gran armada para ir sobre Argel, le fué á servir en ella el marqués del Valle, y llevó en su compañía á su hijo el mayorazgo: tambien llevó á don Martin Cortés, el que hubo en doña Marina, y llevó muchos escuderos y criados y caballos, y gran copia y servicio, y se embarcó en una buena galera, en compañía de don Enrique Enriquez; y como Dios fué servido hubiese tan recia tormenta, se perdió casi que toda la Real armada; tambien dió al través la galera en que iba Cortés, y escapó él y sus hijos y todos los más caballeros que en ella iban, con gran riesgo de sus personas; y en aquel instante, como no hay tanto acuerdo como debia haber, especialmente viendo la muerte al ojo, dijeron muchos de los criados de Cortés que le vieron que se ató en unos paños revueltos al brazo y en el paño ciertas joyas de piedras muy riquísimas que llevaba como gran señor, como se suele decir, para no menester, y con la revuelta del salir en salvo de la galera, y con la mucha multitud de gente que habia, se le perdieron todas las joyas y piedras que llevaba, que, á lo que decian, valian muchos pesos de oro.
Y volveré á decir de la gran tormenta y pérdida de caballeros y soldados que se perdieron. Aconsejaron á su majestad los capitanes y maestres de campo que eran del Real consejo de guerra, que luego alzase el cerco y real de sobre Argel, y se fuese por Bujía, pues que veian que nuestro Señor Dios fué servido dalles aquel tiempo contrario, y no se podia hacer más de lo hecho; en el cual acuerdo y consejo no llamaron á Cortés para que diese su parecer; y de que lo supo, dijo que si su majestad era servido, que él entendia, con el ayuda de Dios y con la buena ventura de nuestro