Nueva España; pues ya se habían enterado de que Cortés no gozaba del favor de su majestad tanto como al principio y de que, a pesar de todo su gran influjo en la corte, no había podido obtener para sí dicho nombramiento. El factor se embarcó en consecuencia para España, pero no habían transcurrido muchos días en el mar cuando le sorprendió una violenta tempestad y su nave naufragó frente a la costa de Guacasualco; el factor se salvó por poco llegando a la orilla en el bote, y aquí terminó este proyecto.
Lo primero que hicieron Nuño de Guzmán y sus colegas fue instituir una investigación sobre el gobierno del tesorero Estrada, a la que él se sometió con mucha paciencia.
Si este hombre hubiera mostrado el carácter resuelto que esperábamos de él, sin duda habría continuado como gobernador de la Nueva España, pues apenas unos meses antes su majestad le había conferido este nombramiento, con total aprobación de la conducta que había seguido en el gobierno del país; además, Guzmán no tenía más poderes que los conferidos a él como presidente de la real audiencia, y aun así no podía hacer ningún reparto de tierras ni de indios a menos que contara con la aprobación de sus colegas.
Todos los habitantes de México y la totalidad de los conquistadores habrían apoyado con mayor celo a Estrada si hubiera mostrado alguna determinación para mantener su autoridad, ya que había demostrado la máxima imparcialidad en su gobierno y había cumplido escrupulosamente con las órdenes de su majestad; pero la investigación apenas había durado unos días cuando se cansó de ofrecer mayor resistencia a la audiencia, y murió poco después de pura mortificación.
Esta nueva Real Audiencia era por completo contraria a Cortés y a sus partidarios, con cuyo espíritu faccioso incoaron una investigación sobre