reproducción, corre poco peligro de ser originada nuevamente a través de algún veneno racial.
A través de estos hechos, el problema del mejoramiento de la raza no solo se simplifica inmensamente, sino que se demuestra claramente que es más un asunto de tratamiento por parte del biólogo, actuando a través de la eugenesia, que del optimista reformador del medio ambiente.
Existe otra vía mediante la cual se cree ampliamente que puede producirse algún resultado semejante a una influencia directa del plasma germinal: se trata del proceso imaginario conocido como impresión materna, influencia prenatal, etc.
La creencia en las impresiones maternas no es ninguna novedad. En el libro del Génesis12 se describe a Jacob empleándola para burlar a su astuto suegro.
Algunos criadores de animales todavía profesan fe en ella como parte de sus métodos de cría: si desean un ternero negro, por ejemplo, mantendrán a una vaca blanca en un establo negro y expresarán una confianza absoluta en que su descendencia se asemejará a la negrura de la medianoche.
Es fácil ver que este método, si "funciona", sería un potente instrumento para la eugenesia. Y se está recomendando por esa razón. Afirma una escritora reciente, que profesa en la portada de su libro ofrecer un «resumen completo e inteligente de todos los principios de la eugenesia»:
No se puede poner demasiado énfasis en la necesidad de que los jóvenes elijan adecuadamente a sus parejas en el matrimonio; sin embargo, si la producción de hijos superiores dependiera de ese único factor, las perspectivas serian de lo más desalentadoras para los futuros padres y madres, pues en todos se pueden encontrar rasgos débiles de carácter.