dice que él mismo sostuvo anteriormente ese punto de vista; "pero las cifras recopiladas por la Comisión de Inmigración, a partir de un número suficiente de industrias en diferentes regiones del país como para arrojar conclusiones generales, prueban sin lugar a dudas que, en una buena cantidad de casos, estos inmigrantes recién llegados en realidad expulsan a otras localidades y a otros oficios no cualificados a un gran número de obreros estadounidenses y obreros de la inmigración anterior que no consiguen mejores puestos sino, más bien, peores... El profesor Lauck, nuestro superintendente principal de investigadores sobre el terreno y, hasta donde tengo entendido, todos y cada uno de los investigadores sobre el terreno, antes de que el trabajo terminara, llegaron a la conclusión, a partir de la observación personal, de que la tendencia del gran porcentaje de inmigración de trabajadores no cualificados es claramente la de reducir el nivel de vida en una serie de industrias, y las estadísticas de la comisión respaldan esta impresión. Por lo tanto, cambié mis puntos de vista anteriores".
Si la inmigración de grandes cantidades de mano de obra no cualificada con bajos niveles de vida tiende en la mayoría de los casos a deprimir los salarios y a reducir el nivel de vida de la clase correspondiente de la antigua población estadounidense, las consecuencias parecerían ser:
- Los empleadores de mano de obra se beneficiarían, ya que obtendrían abundante mano de obra a bajos salarios. Si este aumento en la riqueza de los empleadores condujera a un aumento en su tasa de natalidad, sería una ventaja. Pero aparentemente no es así. Es