del cuerpo deben clasificarse como medianas, pero se observan grandes fluctuaciones.
El rostro es, por lo general, alto y ovalado; en las mujeres da ocasionalmente la impresión de estrechez. La frente está bien desarrollada en ambos sexos.
La nariz es predominantemente larga y de anchura media, siendo sus proporciones prácticamente idénticas a las de los ingleses modernos.
Las orejas son más largas que las de cualquier inmigrante moderno, a excepción de los ingleses.
La boca muestra una anchura media en ambos sexos, y sus promedios equivalen exactamente a los obtenidos en los franceses modernos.
Uno de los resultados más interesantes es que entre estos primeros 200 individuos estudiados no se obtuvo ningún rubio pronunciado, a pesar de que la ascendencia es del norte de Europa, donde el pelo rubio es más o menos prevalente.83