ofensivo cuando, como su nombre lo indica, son verdaderamente los mejores quienes gobiernan. Todos los métodos de elección mediante concursos o exámenes debidamente evaluados y con oportunidades libres para todos son, en principio, selectivos pero democráticos en el mejor sentido, el de la «igualdad de oportunidades». Cuando la minoría gobernante no es la mejor capacitada para la labor, una supuesta aristocracia no es por supuesto una aristocracia (gobierno de los mejores) en absoluto, sino meramente una oligarquía. Cuando los funcionarios elegidos por votación no están bien preparados, entonces tal gobierno no es «para el pueblo».
El buen gobierno es, por tanto, una aristodemocracia. En él, el control final recae en un cuerpo legislativo elegido democráticamente que trabaja con una comisión legislativa de expertos, pero todas las funciones ejecutivas y judiciales son desempeñadas por aquellos más calificados sobre la base de su capacidad ejecutiva o judicial, y no de su capacidad para conseguir votos o pronunciar discursos. Todos, sin embargo, son elegibles para tales cargos siempre que puedan demostrar cualificaciones genuinas.
# SOCIALISMO
Es difícil definir el socialismo en términos que hagan posible un debate práctico. El movimiento socialista es una cosa, el programa político socialista es otra. Pero aunque la idea del socialismo tiene tantas formas diferentes como una ameba, siempre hay un núcleo que permanece constante: el deseo de lograr lo que se concibe como una distribución más equitativa de la riqueza. Se sostiene que el trabajador debe recibir el valor que produce su labor, sujeto únicamente a la deducción de la parte necesaria para cubrir los costos de mantenimiento; y para que sea preciso deducir la menor cantidad