1890, de 14,9 en 1910, mientras que en la población de origen extranjero fue de 38,6 en 1890 y de 49,1 en 1910. Tras excluir a todas las mujeres mayores y jóvenes, se comprueba que la tasa de natalidad de las mujeres de origen extranjero en Massachusetts sigue siendo ¾ mayor que la de las nativas.3
En pocas palabras, la tasa de natalidad de la antigua población estadounidense es ahora tan baja que dicha población se está extinguiendo y siendo suplantada por inmigrantes. Para que la población siquiera pudiera mantenerse, hemos demostrado que cada mujer casada debería tener de tres a cuatro hijos. En la actualidad, las mujeres casadas de la antigua raza blanca estadounidense en Nueva Inglaterra parecen estar llevando dos o menos a la madurez.
Será provechoso desviarnos un momento para considerar más a fondo lo que esta desaparición de la antigua población de Massachusetts significa para el país. Cuando se clasifica a todos los hombres distinguidos de los Estados Unidos de acuerdo con su distinción, se comprueba regularmente, como dice Frederick Adams Woods, que «algunos estados de la unión, algunas secciones del país, han producido más eminencia que otros, mucho más allá de lo esperado por sus respectivas poblaciones blancas. En este sentido, Massachusetts siempre encabeza la lista, Connecticut siempre ocupa el segundo lugar, y ciertos estados del sur siempre se quedan atrás y no alcanzan a rendir su cuota esperada». Los precisos métodos utilizados por el Dr. Woods en esta investigación no dejan lugar a dudas de que, de casi todas las maneras, Massachusetts ha producido regularmente el doble de hombres eminentes de lo que