aplica a todos los reclusos de instituciones estatales mantenidas total o parcialmente con fondos públicos. Carece de muchas de las disposiciones de una ley ideal, pero se está aplicando a algunas personas con discapacidad mental.
La ley de Kansas, que provee un procedimiento judicial adecuado, abarca a los internos de todas las instituciones estatales a las que se encomienda el cuidado o la custodia de criminales habituales, idiotas, epilépticos, imbéciles o dementes, definiéndose a un «criminal habitual» como «una persona que ha sido condenada por algún delito grave que implique torpeza moral». Ha sido letra muerta desde el mismo momento en que fue incorporada a los códigos estatutarios.
Wisconsin4 contempla una junta especial para examinar los casos de «todos los reclusos de instituciones estatales y de condados para criminales, dementes, deficientes mentales y epilépticos», antes de su liberación. La ley tiene algunos aspectos positivos y se ha aplicado a un centenar o más de personas con deficiencia mental.