Galton, en sus estudios pioneros, buscó datos sobre esta cuestión. Respecto a los jueces ingleses, escribió:
"¿Tienen a menudo los jueces hijos que triunfan en la misma carrera, donde el éxito habría sido imposible si no hubieran estado dotados de las cualidades especiales de sus padres? De los 286 jueces, más de uno de cada nueve ha sido padre, hijo o hermano de otro juez, y las demás relaciones jurídicas superiores han sido aún más numerosas. No puede quedar, por tanto, la menor duda de que el tipo peculiar de aptitud necesario para un juez se transmite a menudo por descendencia".
Lamentablemente, no podemos sentirnos tan libres de dudas en este punto como lo hizo Galton. La mente judicial, si esa es la cualificación principal para un juez, podría ser heredada, o podría ser el resultado de la formación. Dicho caso, por sí solo, no es concluyente.
Galton demostró asimismo que los hijos de estadistas tendían a ser estadistas, y que lo mismo ocurría en las familias de grandes comandantes, hombres de letras, poetas y eclesiásticos.
En su lista de pintores eminentes, todos los parientes mencionados son pintores salvo cuatro, de los cuales dos tenían talento para la escultura, uno para la música y otro para el bordado.
En cuanto a los músicos, Mendelssohn y Meyerbeer son los únicos de su lista cuyos parientes eminentes alcanzaron el éxito en otras carreras distintas de la música.
Havelock Ellis, que asimismo estudió a los hombres de genio británicos, arroja luz adicional sobre el tema. "Los pintores y escultores", descubrió,