a «una cantidad espantosa de defectos y degeneración». Sin cuestionar los hechos, uno puede cuestionar la interpretación de los mismos, y nos parece que una interpretación errónea de estas historias es en parte responsable de la condena generalizada del matrimonio entre primos en la actualidad.
Las Islas Bahamas proporcionan uno de los ejemplos clásicos. Clement A. Penrose escribe7 sobre ellas:
"En algunas de las colonias blancas donde se ha excluido la sangre negra, y donde, debido a sus posiciones aisladas, se han producido frecuentes matrimonios entre parientes, como por ejemplo en Spanish Wells y Hopetown, se manifiesta una gran degeneración, evidenciada por muchas anormalidades mentales y corporales... Sostengo firmemente la opinión de que el deplorable estado de degeneración que observamos en Hopetown ha sido, en gran medida, si no totalmente, provocado por la endogamia excesiva entre los habitantes".