Así, una familia rubia europea se muda a los trópicos, y los padres se ponen bronceados. Los hijos que crecen bajo el sol tropical están bronceados desde la infancia; y después de que aparecen los nietos o bisnietos, morenos desde la niñez, alguien señala el caso como un ejemplo de modificación permanente del color de la piel. Pero, por supuesto, los niños en el momento de nacer son tan blancos como sus lejanos primos en Europa, y si fueran llevados de regreso al Norte para ser criados, no serían más oscuros que sus parientes que nunca han estado en los trópicos. Tal «evidencia» ha sido presentada a menudo por observadores descuidados, pero no puede engañar a nadie que investigue cuidadosamente los
(5) En el caso de las enfermedades, a menudo se confunde la reinfección con la transmisión. El padre tuvo neumonía; el hijo la desarrolló más tarde; ergo, debe de haberla heredado. ¿Qué pruebas hay de que