los cuales remite a Cold Spring Harbor para su análisis.
Las personas interesadas de manera inteligente en su ascendencia bien podrían considerar un deber para con la sociedad, y para con su propia posteridad, pedir uno de los cuestionarios de la Eugenics Record Office, llenarlo y depositarlo en su archivo, y hacer lo mismo con la Oficina de Registros Genealógicos (Genealogical Record Office), si tienen la fortuna de provenir de un linaje caracterizado por la longevidad.
El llenado de estos cuestionarios probablemente conduzca a una nueva visión de la genealogía; y una vez que se adquiera este punto de vista, el estudioso descubrirá que añade un interés inmenso a su ocupación.
Los genealogistas conocen bien la acusación de larga data de que la genealogía es una materia inútil, una moda de una clase privilegiada. No necesitan que les digan que tal acusación es falsa.
Pero la genealogía puede convertirse en una ciencia mucho más útil de lo que es ahora, y al mismo tiempo será más interesante para sus seguidores, si ya no se la considera como un fin en sí misma, ni únicamente como un servicio al orgullo familiar.
Esperamos verla considerada como una criada de la evolución, al igual que las otras ciencias; esperamos verla vinculada al gran movimiento biológico de la actualidad, para el mejoramiento de la humanidad.
Hasta aquí la ciencia en su conjunto. ¿Qué puede hacer el individuo? Nada mejor que ampliar su perspectiva para poder contemplar a su familia no como una entidad exclusiva, centrada en un nombre, dependiente de uno o varios hombres ilustres del pasado; sino más bien como una parte