poseen un equipo emocional mal proporcionado, puesto que los conduce a una posición tan obviamente opuesta a los intereses de la raza.
Pero, para pasar a la comparación esencial, la que se establece entre los sexualmente inmorales y los sexualmente morales en los límites antedichos, es necesario ante todo decidir si la monogamia es un rasgo deseable y presumiblemente permanente de la sociedad humana.
Concluimos que es:
- Porque se está extendiendo a expensas de la poligamia, incluso allí donde no se ve favorecida por la intervención legal. El cambio es más evidente en China.
- En la monogamia, la selección sexual prima los rasgos valiosos del carácter por encima de la mera belleza personal o la capacidad de adquirir riqueza; y
- La mayor cantidad de felicidad es producida por un sistema monógamo, ya que en una sociedad polígama muchos hombres deben permanecer solteros y muchas mujeres están insatisfechas por tener que compartir a sus parejas con otras.
Partiendo de esto, la adaptación a la condición de la sociedad monógama representa un progreso para la raza. Tal raza se beneficia si aquellos que no cumplen con sus condiciones hacen una contribución racial deficiente. Se deduce entonces que la inmoralidad sexual es eugénica en su resultado para la especie y que, si toda inmoralidad sexual cesara, se podría perder un medio importante de progreso racial. Una ilustración es el caso del negro en América, cuyo fracaso en aumentar más rápidamente en número se atribuye en gran medida a la esterilidad generalizada resultante de la infección venérea.68 Si se eliminaran las enfermedades venéreas, cabría esperar que esa raza aumentara en número mucho más