inferiores que, directa o indirectamente a través de su descendencia, constituirán un lastre para la raza. Las medidas euténicas de este tipo deberían ir acompañadas de medidas compensatorias de carácter más eugénico.
A excepción de estos dos tipos, la eutenesia constituye un concomitante necesario del programa eugénico; y, como hemos intentado recalcar, la eugenesia es asimismo necesaria para el éxito completo de todo programa euténico. ¡Cuán necia es, pues, la oposición entre ambas fuerzas! Ambas trabajan hacia el mismo fin de mejora humana, y ninguna puede tener éxito sin la otra. Cuando una intenta eliminar a la otra de su labor, deja de avanzar hacia su meta. El bando en el que uno trabaje es en gran medida una cuestión de preferencia. Si en un camino hay una pendiente que nivelar, esta se reducirá con