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nydus/Short FictionPublic
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Parte II

En un día, Tu Tzuchun se convirtió en el hombre más rico de la capital. Había hecho lo que el viejo le había dicho, y había cavado en el lugar donde el sol había proyectado la sombra de su cabeza la tarde anterior. Allí había encontrado tal cantidad de oro que no se pudo hallar un carro lo suficientemente grande como para transportarlo.

Tu Tzuchun, convertido ya en un hombre rico, compró de inmediato una magnífica mansión y comenzó a llevar una vida aún más lujosa que la del legendario rey Genso. Bebía el exquisito vino de Lanling, comía los longans de Kueichou, decoraba sus habitaciones con la peonía que cambia de color cuatro veces al día y se paseaba en un carruaje hecho de madera de sándalo, sobre un asiento del más puro marfil, y… si hubiéramos de describir sus lujos uno por uno, nuestra historia nunca llegaría a su fin.

Oyendo todo esto, sus amigos, que jamás le habían dirigido ni un saludo al cruzarse con él por la calle, comenzaron a frecuentar su casa día y noche, y el número de sus conocidos aumentó día a día. Al cabo de seis meses no había mujer hermosa ni caballero distinguido en toda la capital que no lo visitara a menudo como invitado. ¡Tu Tzuchun ofrecía grandes banquetes todos los días, y cuán indescriptiblemente alegres eran estos banquetes! Os describiré lo que sucedía en tales festines. Tu Tzuchun bebía en una copa de oro llena de costoso vino europeo, mientras contemplaba los hábiles trucos de algún malabarista hindú que se tragaba una espada desnuda, al tiempo que a su alrededor se sentaban veinte doncellas hermosas, diez de las cuales llevaban en el cabello exquisitas flores de loto hechas de jade, una piedra preciosa que se encuentra en China, mientras

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