estaban a punto de enviar un pedido a Sumiyoshiya Shichibei como de costumbre, un asistente personal se les acercó con un recado de Narihiro.
“Nuestro señor dice que cuando lleva una pipa de plata, los asistentes lo atormentan con sus importunidades. En adelante habéis de hacerle las pipas de oro como hasta ahora”.
Los tres se quedaron mudos y no sabían qué hacer.