CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Short FictionPublic
Página 68 de 176
Table of Contents

III

de los hombres ciertamente no podían calentarse con la presencia de piojos. Por otra parte, en el Clásico de la piedad filial, está escrito que recibimos nuestros cuerpos, cabello y piel, de nuestros padres y madres, y el principio mismo de la piedad filial radica en no dañarlos. Alimentar con estos cuerpos por propia voluntad a cosas tales como los piojos era atrozmente antipioial. Por lo tanto, los piojos debían ser cazados por todos los medios. No debían ser criados.

Bajo estas circunstancias, surgían disputas de vez en cuando entre los grupos de Mori e Inoue. Y mientras estas se limitaran a meras discusiones, no había mayor daño. Pero al final las cosas evolucionaron de manera inesperada a partir de tales comienzos hasta llegar incluso al recurso de la espada.

Sucedió de esta manera. Un día Mori recibió de

68