En cuanto a la nave ateniense, encalló en la desembocadura del río Peneo. Los hombres saltaron a tierra y escaparon a través de Tesalia, pero el barco fue capturado por los bárbaros.
Cuando el resto de los griegos supo de la llegada de los bárbaros, sintieron un gran temor y se marcharon de Artemisio, con la intención de defender el Euripo. Ahora bien, el Euripo se encuentra hacia el sur, donde el estrecho entre la isla de Eubea y el continente es más angosto.
Y ahora acaeció el primer desastre que se abatio sobre los persas. Cuando la flota echó ancoras en la costa de Magnesia, la primera hilera de barcos quedó fondeada en la orilla, y la siguiente hilera quedó por fuera de esta, y el número total de hileras era de ocho, una tras otra, pues la playa era muy pequeña. La noche en verdad fue calmada; pero al amanecer cayó sobre ellos un fuerte viento del este, que los habitantes de estas regiones llaman el viento del Helesponto. Aquellos que previeron la tormenta y pudieron arrastrar sus