Después de esto, los persas tomaron todas las ciudades de los griegos en el continente de Asia, y rastrearon las islas formando una red. El modo de rastrearlas fue el siguiente. Los hombres se daban la mano, haciendo una línea a través de la isla de norte a sur, y así la recorrieron de un extremo a otro, dando caza a todos los habitantes.
Así las ciudades de los jonios fueron esclavizadas por tercera vez: una vez por Creso, rey de los lidios, y dos veces por los persas.
Tras esto el Rey, habiendo conquistado a los jonios, aguardó el momento oportuno para vengarse de los atenienses.